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Mostrando entradas de noviembre, 2011

Rimando con desgana

No por nada existo y vivo triste una nada que insiste en ser mi vida; no por nada insisto y la persigo una ilusión que doy ya por perdida.
Como di por perdido un desconsuelo que apareció ante mí con el disfraz de un porvenir lleno de anhelo cuya promesa se tornó en agrio final,
en torpe y sucia maniobra del destino para llenar un alma llena de agujeros, empeño vano que se volvió mi sino
porque al nacer, un pájaro de mal agüero, arrojó su sombra vil en mi camino y desde entonces vivo y muero y muero.

El órdago de Papandreu

Como no puedo dormir -para variar- y en este hotel de Roma solo puedo ver una cadena en español que no para de comentar la noticia del referendo convocado por el mandatario griego Papandreu no he podido evitar formarme una opinión. El órdago de Papandreu es tan obviamente falso, tan suicida, que solo puede tener una explicación: asustar a su propio pueblo. Si los griegos comprenden que solo el rescate europeo les puede salvar a pesar del esfuerzo que se les exige, elegirán Europa. Y su primer mandatario tendrá a la fuerza el beneplácito de su pueblo. La maniobra es arriesgada y cuestionable, además de audaz, pero es un intento político de baja estofa al que no le faltarán politólogos defensores de su excelencia. Así es la política.

Gadafi

Ahora que ha caído todo el mundo lo pone verde. Gadafi ha sido siempre un dictador temerario y temible, nadie se atrevía a indisponerse con él. En el escenario mundial tenía un peso excesivo para sus bravuconerías, tal vez porque manejaba como si fuera suyo -o porque lo era- el petróleo libio, tan codiciado por los países desarrollados -muy desarrollados en cinismo-. O tal vez la hipocresía de la diplomacia oficial impedía a quienes la practican llamarle lo que ahora la prensa internacional le está llamando, directamente, sin alegorías o perífrasis atenuadoras, sin miramientos: asesino, demagogo, sanguinario, ultrajador, cacique, etcétera.

Hoy he leído la noticia de que una modelo alemana ha perdido su trabajo por haber salido con un hijo de Gadafi, Mutasim, y por declarar ante un medio que siempre vio a esa familia ‘muy normal’. Pero es que los dictadores, por muy pervesos que puedan llegar a ser en sus actuaciones, deben mantener una rutinaria normalidad en sus casas por el motivo ev…

Roma

Roma es un buen sitio para perderse. Te sientes ajeno a tu tiempo, reconstruyes, con sus calles mágicas, el laberinto destruido de tu infancia; vagabundeas sabiéndote a a la vez que perdido, en tu sitio verdadero, en el que desearías estar para siempre. Pero te pierdes de todos modos, y te sabes perdido pero no quieres encontrarte ni que te encuentren, sino seguir perdido eternamente y alquilar una moto para perseguir al tiempo y detenerlo -‘Vacaciones en Roma’,Gregory Peck y Audrey Hepburn- o contemplar el tiempo en una fontana aguantando las ganas de lanzarte al agua y violar a una sirena -'La dolce vita', Anita Ekberg y Marcello Mastroiani-. Roma es caos y paz, multitud y soledad, serenidad y angunstia. Roma es eterna y fugaz; un suspiro que dura siglos; una perdición. Hay que perderse en Roma.